El día más esperado por todos los fanáticos del automovilismo llegó. Este domingo los motores volverán a acelerar a fondo luego de varios meses de espera ante la expansión que tuvo el Coronavirus por todo el mundo.

Nascar regreso a su actividad en los Estados Unidos también en medio de un gran protocolo sanitario ante el gran daño que causó el Coronavirus en dicho país.
Esta fecha se llevo a cabo en una sola jornada. Por eso, no se realizó la sesión d clasificación y el orden de partida se decretó por sorteo.
La vuelta a la acción de una de las categorías más importantes del automovilismo, ya que luego de este domingo tendrá fecha en su divisional Cup Series el 20 de mayo, luego el domingo 24 y el 27 del mismo mes.

El ruido del motor sacudió las tribunas vacías de la pista de Carolina del Sur, con solo observadores bien espaciados en los asientos donde normalmente estarían los fanáticos. Las áreas de acampada y estacionamiento se encontraban en gran parte sin usar. Un número limitado de miembros de la tripulación, emisoras y funcionarios pasaron por las estaciones de control de salud, y luego mantuvieron su distancia para los preparativos necesarios.

Los encargados de realizar las tareas de control de presión de los neumáticos, cumplen con las medidas que impulso el NASCAR, con utilización de barbijos y distanciamiento social.
El capítulo del domingo en el libro mayor de Darlington se destacará no solo por su naturaleza inusual, sino por lo que significaba que la industria de NASCAR intentara recuperar su ritmo y recuperar el deporte para proporcionar una diversión en el mundo real durante un momento de crisis.

Darlington Raceway es un óvalo situado en la ciudad de Darlington, Carolina del Sur, Estados Unidos. Mide 1,366 millas de longitud, y es una pista tradicional de las divisiones nacionales de la NASCAR. Fue diseñada por el expiloto Harold Brasington e inaugurado en el año 1950.