El 19 de octubre de 1973, tuvo lugar uno de los Grandes Premios más tristes de la historia del Turismo Carretera. Gran Premio "Reconstrucción Nacional". Titulo que tenía bastante que ver con el especial momento político que vivía Argentina a nueve días de la asunción de Juan Domingo Perón a su tercer mandato presidencial. El accidente del piloto marplatense Humberto Pasciulli, conduciendo su "Pachulo" (Chevrolet 400),se sucedería en una curva amplia, a la salida de Catamarca. Sobre el pavimento, inmediatamente a la salida de la curva, se encontraron huellas de los neumáticos del Chevrolet 400 del piloto marplatense, que hacían presumir que al automóvil se le rompió una rótula de dirección, lo que provocó que el auto salga hacia el lado interno de la curva, dando varios tumbos. También eran años de tragedias frecuentes aquellos de los 70 en el automovilismo. Y ese Gran Premio, que en dos etapas arrancó y terminó en Concepción con escala intermedia en Aimogasta, ya había cobrado su cuota con la muerte Humberto Pasciulli en el tramo inicial.
 
 
DOS DIAS DESPUES, MIENTRAS LA MADRE LO ESPERABA A NASIF ESTEFANO CON LA BANDERA CUADRICULADA COMO GANADOR....Insaciable, quiso más. Y tuvo más. El destino colocó su trampa mortal en una amplia curva en el empalme de la Ruta Provincial 9 y la Nacional 60. No podía ser un obstáculo para un piloto de la capacidad y experiencia de Nasif.
“Mi viejita me está esperando en Concepción más contenta que nunca”, repitió Estéfano antes de subirse al Falcon del equipo oficial Ford con el que lideraba cómodamente el Gran Premio de la Reconstrucción Nacional, pomposo título de la 13ª fecha del campeonato de TC.. Nasif Estéfano salió despedido de su Ford Falcón. Estéfano nos dejó el recuerdo de su imborrable sonrisa y de la cálida amistad que brindaba generosamente, se fue al cielo en aquella curva, iba Feliz a festejar el triunfo en sus pagos y el titulo, pero se le cruzo la muerte.